sábado, 22 de febrero de 2025

Orden en la biblioteca

Cuando se cansó de hacerlo con personas que se le prestaban para desarrollar su arte frente a algún público, el hipnotizador decidió irse a una biblioteca donde podría escoger algunos entre todos esos silenciosos y quietos e inducirlos a aquel estado en que depondrían su voluntad y ejecutarían sus órdenes.

Puso a uno a dar vueltas por el recinto arrebatando los libros a quienes leían, puso a otra a gatear por la sala y a otra a cantar a voz en cuello ante un sorprendido auditorio.  Cuando el director bajó de su torreón a exigirle volver todo al orden, le dijo he regresado a varias personas al orden, ¿quiere que haga lo mismo con todos los demás?  Solo dígale a esa que deje de cantar, al otro que no arrebate más libros...  Querido director, esos son los que están en el orden de sus deseos más profundos, yo los he sacado del desorden.

domingo, 29 de diciembre de 2024

 Qué día tan cálido

Hoy, día fresco, me encontré esto que me había salido en uno de esos días calientes de hace unos meses...


Qué día tan cálido.  Muy, muy caliente.  Y muy brillante, esplendoroso.  El sol reina en todo el firmamento.  Ningún lucero osará aparecer.  El azul se derrama en derredor, hasta los bordes de todas las montañas.  Parece que fuera a durar eternamente.  No da señales de cambiar.  Las aves lo aceptan así y vuelan con majestad.  El viento se toma su libertad, va y viene.  El follaje tiene todos los verdes y las flores ostentan miles de colores.  Los frutos se muestran tentadores, pregonan su dulzor, imploran por la recolección.  El polvo del camino salta de alegría y nos deja testimonios.  Los cristales muestran su brillo y transparencia, también sus manchas, sus desperfectos no pueden ser disimulados.  Cerca de las fuentes húmedas, el aire se destransparenta en patrones titilantes.  Los seres vivos están apabullados, se mueven con dificultad, suspiran por el agua, solo su espíritu sabe admirar la belleza de este día.

Ahora caen unas diminutas gotas, espaciadas y tibias, como temerosas de estropear el cuadro, de dañar las intenciones del clima.


Eso de escribir


Como la perfección nunca se alcanza, se puede tomar la pluma con confianza.


No quise hacer una rima con ello, pero sí mostrar que vale la pena ponerse a escribir sin temores.  Todos los errores que cometamos son criticables y corregibles, pero que nadie nos indique cómo escribir.  Me pudieron enseñar a caminar, pero después yo adopté mi propio caminado.  Me enseñaron a dibujar en la primaria, pero después descubrí que soy negado para el dibujo.  No me enseñaron a cantar ni a escribir literatura y después encontré que no tenía la más mínima habilidad para el canto y sí alguna facilidad para escribir.


Arranqué a escribir cuentos, muy tarde en la vida, pero arranqué.  Los publico en mi blog y nadie me hace comentarios.  Los he mostrado a algunos y no me han prestado atención; me han elogiado, tal vez, un par de ellos.  En el cuento se encuentra la mejor oportunidad para crear, porque es simple, porque no tiene que ser largo, porque lo abarcamos entero, por lo regular, desde un principio y, sobre todo, porque vemos que vamos a poder hacer algo completo y arrancamos con confianza.


El que escribe, aunque sea unos cuentos, unas reflexiones o unos versos, está continuando la tarea de Prometeo, aunque tiene que saber que se arriesga a recibir un castigo equivalente.


La novela intimida, por causa de muchos principios, válidos o no, pero universalmente aceptados: tiene que ser larga, tiene que ser compleja, tiene que tener nudos, hay que darle un apropiado desenlace, no se pueden cometer inconsistencias en los personajes, en las situaciones… La decisión de empezar a escribir una novela sí es un “alea jacta est” y la garantía de futuros dolores de cabeza.


viernes, 13 de diciembre de 2024

NAVIDAD CON LUCES Y SOMBRAS


Él iba andando por la calle iluminada con colores y esplendor.

Su alma solía sublimarse siempre en esta época y él quería revivir aquello este año, había ornado su aposento con luces y colores y había estado comprando algunos regalos para sus más allegados.

Le intrigaba por qué lo cubría una sombra al pasar bajo arcos luminosos y árboles llenos de bombillitos.  Una niña que cruzó su camino lo llevó a recordar a la suya, ahora madura y lejana…

Lejana en el globo y ya también lejana del corazón, por decisión de ella, no de él.  Su niña mimada de hace años, con la que había vivido muchos momentos felices, ahora se había empeñado en rechazarle invitaciones y reclamarle por hechos ya viejos, que se suponían superados.  Los traía a cuento por causa de algún recuerdo que la asaltó en sueños y que acogió como a un amigo, pero un amigo de esos que aconsejan mal, de esos que quieren sembrar la discordia.

Lo distrajeron los cantos de un grupo musical que venía en romería y se embelesó por unos minutos en reminiscencias de todas sus edades.  Volvió a ver las velitas encendidas y los chorros de diminutas estrellas que salían de unas varas encendidas que sus hijos agitaban con las manitas, volvió a ver los manjares navideños en la mesa y los chicos devorándolos con avidez, volvió a ver la mirada extraña de una madre que luego los abandonaría, mirada que en un futuro quedaría reflejada en los requiebros  de una hija crecida.

Caminó un poco más por la vía embargado en esos pensamientos y cuando cruzó un puente sin luces, un espacio oscuro en medio de toda la fantasía luminosa, alzó la vista al cielo despejado y se quedó arrobado mirando el intenso brillo del planeta amarilloso que por esos días estaba en su máxima cercanía al Sol, recobró optimismo, pensó que nada estaba perdido todavía y siguió su camino con mirada clara y corazón latiendo al son del espíritu navideño.

viernes, 31 de mayo de 2024

 APAGÓN

¡Ahhh! se escuchó por todas partes.  Las mamás corrieron a buscar velas y fósforos, los papás pronunciaban las jaculatorias más obscenas que conocían.  A los múltiples timbrazos telefónicos las encargadas respondían que era un imprevisto, que se estaba investigando la causa, que pronto habría solución.

Tres horas después ¡ahhh! dijeron con desconsuelo el par de chicos que con el resplandor artificial perdieron la cuenta de estrellas que llevaban en ese cielo esplendoroso al que nadie más había prestado atención.


domingo, 17 de diciembre de 2023

 Una navidad sentida


La pelirroja Ángela y el rubio Daniel han salido a caminar en esta noche de principios de diciembre tibia y luminosa, luz que viene más de las luces artificiales que de los astros pues la luna menguante ya poco aporta.  Se regocijan del buen clima; con todo lo que llovió ayer yo pensé que hoy no podríamos salir; yo también pero me ilusionó la idea de estar contigo esta noche y eso sirvió para que los elementos nos concedieran el permiso de salir; yo creo que lo concedieron porque los vencía la fuerza de nuestro amor; ay, no seas tan inocente, a este amor le falta todavía mucho pelo para moña.


Al pasar por frente a la despintada casa de la vecina bullosa, esta los invita a entrar a conocer su pesebre y ellos por no ofender ingresan sin mencionarle su poco afecto por esos muñecos que representan una historia ya superada.  No han empezado a mirar el primoroso paisaje en miniatura y ya les ponen en las manos un plato con manjares y un vaso de bebida, así que degustando y andando aprecian los personajes bíblicos cuatro veces más grandes que los camellos, las ovejas cuatro veces más grandes que las casitas, los automóviles en las calles de un Belén donde Jesucristo nace en pleno imperio romano.


Elogian por cortesía la cuidadosa disposición de las figuras, el fiel cuadro que configuran María, José, el niño, los reyes, pastores, mula y buey bajo una estrella radiante, el fresco musgo que cubre todo el terreno y el mural naif de fondo, para orgullo de la señora, su esposo y los hijos y son convidados a sentarse y tomar un traguito antes de que empiece el rezo de la novena; bueno, unito no más porque tenemos afán; cuál afán, ya pasaron las carreras del día de trabajo, estamos en diciembre.


Van satisfechos de haberse librado de rezar y al mismo tiempo cautivados por el hechizo del primitivo mundo que acaban de contemplar.  Pienso que esto nos ha regresado a nuestra niñez; y que nos ha llevado la mirada hacia las tradiciones, las más nuestras; también nos ha invitado a tener una nueva visión del mundo; y de nosotros mismos…

 

Los interrumpe una dulce y nítida música, levantan la mirada y ven encendido el árbol de navidad que estaba en construcción hasta la víspera, que tiene profusión de luces, figuras en movimiento y emisión de tonadas navideñas.  Se entretienen en el recorrido de la zona de iluminación navideña, cogidos de la mano, dándose un beso sí y otro también y comprando golosinas.


Ayer me decías que todo esto tiene puros objetivos comerciales pero hoy te veo embelesado, transportado; él calla y ambos siguen caminando por aquel sendero invadidos por una sensación de alegría y sintiendo un aire de renovación en el alma. Y esperanzados en que algo haga cambiar la cruda realidad de un medio en el que la maldad parece ganar ventaja.


miércoles, 29 de noviembre de 2023

 REDESCUBRIMIENTO DE UNA SANTÍSIMA VERDAD

Estoy leyendo el recién publicado compendio de las cartas que se escribían entre sí los cuatro más grandes del boom latinoamericano, García Márquez, Carlos Fuentes, Vargas Llosa y Julio Cortázar.

Qué belleza de amistad.  Cómo se querían ellos.  Cómo se apoyaban sin el más leve asomo de envidia o competencia.  Comentan los editores que ello no se ha conocido en ningún otro grupo de escritores de región o idioma alguno.

Extraigo de allí unos apartes del hechizante juicio que hizo Carlos Fuentes de la recién aparecida Cien Años de Soledad en una misiva al autor:

Acabo de leer Cien años de soledad y siento que he pasado por una de las experiencias literarias más entrañables que recuerdo.

...deslumbrante totalidad de esa crónica exaltante y triste, para esa prosa sostenida sin desmayo, para esa imaginación radicalmente liberadora.

...los Buendía, como don Quijote, solo existen a partir de la literatura, pero la literatura se convierte en la realidad superior porque es capaz de dar vida a los Buendía.

...una generación y regeneración al infinito de las figuras que nos propone el autor, mago inicial de un exorcismo que ya no puede tener fin.

...qué prodigiosa imagen cervantesca del mundo...

Te confieso que me siento aplastado. Con un block del carajo. A ver cuánto me dura. Me parece inútil escribir después de leer tu libro. Es la misma impresión que se tiene leyendo la Biblia o los trágicos griegos: todo ha sido dicho, el verbo ha encarnado.


  El jibarito Los viajes en bus tienen un hechizo especial sobre uno, no importando las incomodidades, los malos olores, el calor, el frío, ...